martes, 4 de septiembre de 2007

Por el pito de un sereno

Megía Dávila es un azote perpétuo para los rojiblancos
(Mundo Deportivo 04/09/2007)

¿Es una tradición ineludible?, ¿un castigo?, ¿un destino inevitable? Los designios arbitrales son inescrutables. Una vez más, Megía Dávila se cruzó en el camino de los rojiblancos para atizarles de todos los colores. Su gran visión de juego dio lugar a señalizar un penalti cometido por el rostro de Gorka Iraizoz, una modalidad inédita en el fútbol, pero con el colegiado madrileño ya se sabe. Algún que otro punto en su cara, el gol encajado y todos tan felices. La faena de dos orejas y rabo la completó con el gol fantasma que dio por válido a instancias de su asistente. A falta de un torpe, bueno son dos. Y para más inri expulsó a Koikili, aunque la roja puede darse por buena.

El caso es que las liadas de Megía Dávila se remontan al principio de los tiempos. Es la carga con la que los leones tienen que padecer cuando el trencilla amenaza con su presencia. ¿Recuerdan qué camino siguió el duelo del encuentro de Copa del Rey ante el Betis? Era el partido de vuelta de semifinales. Se comió un claro penalti por mano de Juanito a disparo de Ezquerro en el tiempo extra. Y estaba a tres metros de la jugada. Luego llegó la desgracia de la tanda de penaltis y otro año sin la gloria de la final. No es de extrañar que el jugador riojano señalara al día siguiente que "no estuvo acertado en alguna decisión".

Pero ahí no acaba todo, porque el 12 de marzo de 2006 ya la lió en San Mamés. A los 18 minutos expulsó a Amorebieta de modo sorprendente ante el Cádiz. El partido fue numantino. Al final, Guerrero estuvo a punto de marcar un gol olímpico que debió ser válido, ya que Varela sacó el balón de dentro. Iraola tiró el penalti y marcó, pero mandó repetir para que Tiko anotara. El corazón de muchos estaba a punto de explotar.

Nuevo show en Anoeta
Pero no crean que la peculiar carrera de este árbitro termina ahí. En febrero de 2000 expulsó a Imanol en el minuto 62 ante el Málaga -luego hizo lo propio con Darío Silva en el 89-. Unos meses antes había expulsado a Lacruz y Urrutia en El Sardinero -Ceballos se fue a la calle a los 20 minutos-. Ambos encuentros terminaron en empate a dos. Por cierto, a Urrutia también lo echó el año anterior.

Otra de sus 'grandísimas' actuaciones enervó a la afición. Escenario, Anoeta; marcador: 0-1 gracias al tanto de Larrazabal. El triunfo estaba casi en el bolsillo hasta que Kovacevic embiste a Imanol haciéndole falta. No pasa nada, es cosa de hombres, debió pensar el funesto personaje. Megía dejó que la jugada siguiera y Gracia empató en el minuto 90. Fue unos años antes de que también hiciera de las suyas en Anoeta, donde parece que se inspira. Expulsó a Aranzubia y Pampín tuvo que debutar. Por supuesto, derrota bilbaína después de que se adelantara por dos veces. Con tanta miseria histórica, parece mentira que los rojiblancos consiguieran el primer triunfo de la pasada campaña en Tarragona ante el Nàstic con el madrileño de por medio. Hasta expulsó a Ruz al inicio ¡Increíble!.

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